1.1. Funciones de la lengua
Función expresiva o emotiva. Le permite al emisor dar a conocer sus sentimientos, opiniones o deseos personales. Los mensajes son emotivos y subjetivos, por lo que se utiliza la primera persona del singular e interjecciones.
Función conativa, incitativa o apelativa. Está presente en una petición, súplica, ruego, mandato, persuasión o convencimiento. El mensaje enviado intenta influir en el receptor para que éste actúe conforme a lo que recibe por parte del emisor.
Función poética o estética. La atención se centra en el mensaje, del cual importa no sólo el contenido sino la forma, ya que trata de crear belleza por medio de la palabra, su finalidad es estética. Podemos apreciar esta función tanto en textos literarios, canciones o mensajes publicitarios.
Función referencial, denotativa o cognoscitiva. Está presente cuando lo que se comunica refiere a la realidad, al contexto o referente; por lo tanto, lo que se informa es objetivo. En la construcción de estos mensajes se utilizan verbos conjugados en tercera persona y en modo indicativo.
Función fática. A través de esta función comprobamos si el canal está funcionando para mantener el contacto entre el emisor y el receptor en la transmisión de los mensajes. Regularmente hacemos uso de frases breves o repeticiones.
Función metalingüística. La lengua también se emplea para hablar de sí misma, para explicar cómo funciona el código (la lengua), por ejemplo cuando estudiamos o enseñamos gramática o ahora mismo, que lees sobre funciones de la lengua.
Las funciones de la lengua no se presentan de forma aislada o exclusiva, por el contrario, encontramos mensajes en los cuales existe más de una función, pero siempre habrá predominio de una de ellas, misma que determina la naturaleza comunicativa del mensaje.
1. Emisor,
2. Contexto,
3. Receptor,
4. Mensaje,
5. Código,
6. Canal,
7. Función referencial,
8. Función apelativa o
conativa,
9. Función
emotiva.